Caracas, 19 de junio de 2017.- Como parte de una serie de planes injerencistas impulsados por la derecha internacional para desestabilizar a Latinoamérica, la Organización de Estados Americanos (OEA) ha tomado un rol protagónico para desalentar y atacar diversas naciones progresistas, particularmente a Venezuela a través de decretos que violan la soberanía del país.

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En febrero de 2016, el presidente de la República, Nicolás Maduro, denunció los golpes blandos y advirtió de los objetivos de la derecha internacional para desestabilizar a Latinoamérica.

Prueba de ello fue la solicitud de la Carta Democrática ante la OEA, por parte de la ultraderecha venezolana y de la influencia del secretario general de este ente, Luis Almagro, quienes han utilizado como pretexto las presuntas violaciones a los Derechos Humanos y la supuesta promoción de la guerra por parte del Ejecutivo, para ejercer este mecanismo.

Anexo a esto se suman la guerra económica iniciada a finales de 2014, caracterizada por la especulación de los precios y el desabastecimiento, el acaparamiento de productos de primera necesidad y campañas de rumores, intentos fallidos golpes de Estado, que tenían como propósito generar zozobra en el país. Puntos que llevaron, entre otras razones, a la victoria circunstancial de la derecha venezolana en las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015, quienes desde entonces han emergido una arrecia campaña mediática contra el Gobierno constitucional del presidente Maduro.

La Carta Democrática Interamericana es un mecanismo aplicado en el caso de que se produzca una ruptura del proceso político institucional democrático o del legítimo ejercicio del poder por un Gobierno democráticamente electo, en cualquiera de los Estados miembros de la organización.

¿Qué busca la derecha con la Carta Democrática?

Secretario general de la OEA, Luis Almagro
Secretario general de la OEA, Luis Almagro

Con la activación de la Carta Democrática Interamericana la oposición busca acordar la suspensión temporal de Venezuela del ejercicio de su derecho de participación en la OEA. Sin embargo, para que esto suceda se requiere el visto bueno de dos tercios de los Estados que conforman la Organización (34 países).

Rechazo a las acciones injerencistas

5d2dsAntes estas declaraciones el dignatario venezolano afirmó el pasado martes, 7 de marzo, que el Gobierno Bolivariano no va a soportar más agresiones del secretario general de la OEA. “No van a poder con nosotros, con Carta (Democrática Interamericana) o sin Carta los vamos a derrotar y va a prevalecer la Revolución por encima de traidores como Almugre (…), Venezuela no va a tolerar más agresiones de Almagro”.

Consecuencias de las victorias de la derecha internacional

El triunfo de la derecha en las elecciones generales de Argentina, aunado a la posición de los diputados opositores venezolano de desconocer los logros sociales de los gobiernos progresistas, fueron las tácticas que la derecha internacional usó para perpetrar sus ataques en la región el pasado año.

De igual forma sucedió con la oposición brasileña, quienes siguiendo los lineamientos de la derecha internacional, usó la estrategia de la corrupción para atacar al Gobierno de la presidenta Dilma Rouseff al vincularla con los escándalos en la estatal petrolera Petrobras.

VTV / TeleSUR / AVN / Agencias